Les compartimos un video que realizamos tres de nosotros en el CCH Sur, en relación con las lecturas de Michel Foucault.
Teorias de la cmunicación 3
martes, 4 de noviembre de 2014
Relaciones de poder y autoridad
Les compartimos un video que realizamos tres de nosotros en el CCH Sur, en relación con las lecturas de Michel Foucault.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Educación en la sociedad de la información: el caso mexicano
Leer ensayo
Les comparto un ensayo que realicé el semestre pasado, relacionado con la lectura de Delia Crovi.
Eterno debrayar de una mente posmoderna
No es como que odie a
todos, pero tampoco me inspiran confianza. La verdad es que prefiero
arreglármelas sola y trato de nunca pedir ayuda. Me gusta ser independiente,
aunque sé que no es totalmente cierto… eso me frustra. A veces siento que tengo
más responsabilidades de las que debería… no sé, me caga que pase algo por
decir en mi familia (digamos una urgencia médica) y ello interfiera con mis
planes… quisiera poder desprenderme de todo ello, aunque me tacharían de
egoísta, pero no lo hago… finalmente todavía los quiero, y me siento un poquito
bien ayudando.
¿Amigos? Ha, creo que los
tuve alguna vez, hasta que comencé a darme cuenta de que la gente sólo te busca
por interés. Las chicas son peligrosas, pueden mostrarse confidentes al estar
contigo, y a tus espaldas hablar mal de ti. Qué hueva la hipocresía. Los chicos
son peligrosos, tantita confianza que les demuestres y ya sienten que les estás
dando entrada, que estás coqueteando con ellos, que quieres algo más; en
especial si eres bonita. Y qué hueva gustarle al que no te gusta.
Además, cada vez conoces
más gente (sin conocerla realmente) y pronto te es imposible ser amigo de
todos, te vez forzado a elegir… o a no hacerlo, esperar mejor a que te elijan.
Si tú y algún candidato a amigo cercano tienen algo en común, digamos un hobby
o el ser compañeros de clase, pueden compartir momentos entretenidos, pero
terminan y cada quién regresa a su privacidad; se vuelven mutuamente
excluyentes, sólo se ven para algo concreto, si no, ni se hablan.
Como que cada quién vive
enfrascado en su individualidad. Y es que la tenemos difícil, a veces uno
siente que le hacen falta horas al día o que sería mejor no dormir. Hay tantas
cosas que nos apasionan y otras que simplemente “tenemos” que hacer, además de
las ganas de socializar… uff! No se puede todo, ¿o sí? Y luego échale el
preocuparte y hacer algo por mejorar las cosas en tu país…
Respecto a eso, muchas
veces es mejor no hacerlo. Sabemos que la economía mundial, y por lo tanto la
política, está controlada por unas pocas manos, a las que les interesa poco el
bienestar de la sociedad. ¿Qué sentido tiene estresarse e intentar cambiar las
cosas si de todos modos no se logra nada? Si de todos modos somos parte del
sistema, mejor vivamos y disfrutémoslo en la medida de lo posible, pensando en
pequeña escala, enfocándonos en sobrellevar nuestro día a día, pasar tiempo con
nuestros seres queridos y hacer lo que más nos gusta. No digo que seamos
apáticos o apolíticos, pero el vivir acomplejados por estar conscientes de la
triste realidad acabaría por volvernos locos.
Creo que de ahí nace ese
sentido de egoísmo, de narcicismo. Eso que a los mayores tanto les gusta llamar
“desinterés” o “enajenación”, al vernos más atentos a las pantallas de nuestros
teléfonos celulares o más a gusto con nuestros audífonos en lugar de atentos a
lo que ocurre a nuestro alrededor. Y cuando hacemos algo por los demás o
luchamos por una buena causa, nos sirve también para alimentar nuestro ego.
Creo que nos es inevitable. Y no es como que sea culpa nuestra, sino que es la
sociedad actual la que nos ha orillado a eso… finalmente, ante la impotencia de
no poder cambiar el mundo, ¿qué nos queda?
Por Abril Mejías
Habiendo leído "La era del vacío" de G. Lipovetsky
domingo, 2 de noviembre de 2014
La trukulenta historia del capitalismo
La trukulenta historia del capitalismo
del caricaturista Rius (Eduardo del Río) es una síntesis histórica de cómo el
actual sistema de producción nació, se
desarrolló y forma parte esencial de
nuestras vidas queramos o no. En este
trabajo, Rius nos muestra de una manera divertida y detallada como el
capitalismo ha sido desde tiempos muy lejanos el motor que ha movido al
mundo en algunos aspectos y lo ha
desgastado en otros.
Cabe aclarar que Ruis no es un
científico social ni economista ni
historiador, sino un caricaturista político que ha investigado sobre los temas
que le interesan y de esa forma sabe llevar las temáticas bajo su
criterio. Esto queda a colación ya que debemos entender la cosmovisión del autor
para tratar de comprender los temas a
los cuales critica.
El libro inicia contándonos cómo fue
que surgió el capitalismo, el cual es un sistema, si hablamos en el marco de lo
social, o modo de producción, si hablamos en el contexto económico, en donde el capital (ya sea cultural, humano o materia) y la propiedad privada son las principales
características del mismo.
El capitalismo para Ruis no es un
sistema que sustituye a otro, sino que cada uno de estos sistemas, como el
comunismo primitivo, el esclavismo y el feudalismo junto con el capitalismo
subsistieron el uno con el otro, dándose pauta
en conjunto para subsistir y desarrollarse. Si bien es cierto que el
capitalismo es nuestro sistema actual,
este no surgió por sí mismo ni desplazó a otro, sino que en su conjunto se ha
desarrollado.
El capitalismo se vio como tal y como
sistema dominante cuando los burgueses o
mercaderes en Europa Occidental fueron apoderándose de lugares y personas,
desplazando al feudalismo y al esclavismo los cuales son los sistemas esenciales en la monarquía. Una
vez que los burgueses empezaron a marcar una
diferencia de poder, tanto en la política como en lo económico, el capitalismo fue el sistema que se posicionó
como el gobernador y el cual aún subsiste hasta nuestros días.
El capitalismo pasó por diferentes
etapas para ser el sistema que gobierna a nuestra sociedad. En un primer lugar,
como ya se mencionó, fue que los burgueses comenzaron a tener poder político,
después, con la búsqueda de nuevas rutas de comercio para el intercambio y
venta de mercancías en Europa, África y Asia en el siglo XIV y con el accidental descubrimiento de América
se fue dando más importancia a este sistema. Los burgueses eran los que
patrocinaban los viajes.
Posteriormente otros hechos históricos como las guerras, la separación de la Iglesia
Católica con el Estado (como en el caso
de Inglaterra junto con el Rey Enrique VIII), el Renacimiento, la
Ilustración, la independencia de los
Estados Unidos y la más importante que fue la Revolución
Francesa, en donde los capitalistas toman de forma definitiva el control,
fueron unos de los sucesos más importantes para el capitalismo.
Ahora bien, todos estos procesos
fueron esenciales para el desarrollo del capitalismo, pero hay una activad
humana fuera de las principales y
vitales para el desarrollo humano tales como la educación, la agricultura,
ganadería, pesca, salud, que ha sido el lubricante de este sistema de
producción el cual es la guerra.
Gracias a esta actividad, el
capitalismo ha buscado el pretexto para subsistir. La guerra para el capitalismo es vital, gracias a ella
se desarrollan diferentes progresos. Muchos de los inventos, herramientas y
bases del conocimiento humano se han originado para los conflictos
bélicos, el capitalismo ve a la guerra
como uno de los mejores negocios ya que desarrolla tecnología e investigaciones,
fabrica armas, medicamentos y todo un sistema el cual le dará los recursos que se necesiten para mantener a
esta acción en donde miles y miles de personas participan, trabajan y mueren
Hay otra actividad que es muy importante para el capitalismo y que va a la par de la guerra la cual es la
repartición del mundo. Esta
actividad fue parte de los
primeros sistemas sociales. Gracias a la repartición del mundo se han buscado
nuevas y mejores materias primas, se han desencadenado guerras muy importantes
y catastróficas como la Primera y Segunda guerras mundiales y se han explorado
nuevos territorios con el fin de colonizarlos y explotarlos.
También el sistema ha desarrollado
diferentes formas de progreso como las revoluciones industriales los cuales han
podido mejorar de alguna forma la vida humana, pero como es parte del
capitalismo, estas mejoras no han sido equitativas, siempre hay explotados y
explotadores.
De la misma forma el capitalismo ha
sufrido cambios, en sus inicios había
esclavitud, tráfico de personas y abusos, durante el siglo XIX se desataron
diferentes revoluciones en las que los trabajadores han exigido derechos como
tales, llegando al sindicalismo o a otras formas de trato benigno.
Para finalizar, el punto de vista de
Ruis ataca mucho a este sistema, casi
satanizándolo por completo y procurando que otros sistemas alternativos, como
lo es el socialismo, se vean como el modelo que se debe de seguir.
Fuente: La trukulenta historia del
capitalismo, Rius. 2007, De Bolsillo. México.
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